diciembre 11

#72 Errores garrafales

Atractor

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Errores garrafales

Muy buenas Atractor, bienvenido al capítulo 72 y vamos por la pregunta de este programa.

Buenas, soy Manuel de España, quería hacerte una pregunta referente a: he dado mucho por una mujer y esa mujer me lleva 10 años y la verdad lo he dejado todo.
Un año y medio con ella y ahora no quiere saber nada.
Compartimos muchas cosas, ella tiene el mismo trabajo que yo, tenemos los mismos gustos y prácticamente nos interesa lo mismo.
Me ha dicho que está agobiada y que la deje en paz. ¿Qué harías?

Situación:

Muy buenas Manuel, muy buenas Español.

Vamos a ver que luz podemos arrojar, lo cierto es que me faltan bastantes datos para poderte hacer algo más personalizado, pero vamos a utilizar lo que nos has dado.

Aunque no lo parezca hay bastante material y voy a trabajar cada una de las frases que me has lanzado porque hay chicha ahí.
No va a ser algo muy extenso, no se si positivo o negativo, pero por lo menos voy a tratar de ayudar en temas que veo psicológicos importantes.

Por un lado dices: «he dado mucho por una mujer».

Eso ya plantea un escenario que a mi me hace ver que independientemente de que sea cierto que hayas dado mucho, algo por alguien, lo cierto es que para tí, así es.

Es decir, tienes una sensación de que te deben algo.

Cuando nuestra percepción es de que —por la forma en que lo dices y no eres el único, muchos actuamos así y vemos la vida así en plano.

¡Con todo lo que yo he hecho!¿Con todo lo que yo he dado? ¡He dado mucho!

Por lo que sea ¿qué pasa? ¿Dónde está mi beneficio? Mi contrapartida, donde está lo que yo merezco por lo que yo he hecho.

Y creo que esa es una forma de afrontar la vida—bajo mi punto de vista, es opinión mía y puedo estar equivocado y puedes no estar de acuerdo conmigo, es tu decisión.

Pero yo creo que afrontar la vida bajo ese prisma te va a llevar muchos problemas en la vida.

En general, si vas pensando que te mereces lo que sea y luego no sucede.

O sea, tu expectativa la estás poniendo muy arriba y te vas a llevar muchos, muchos golpes.

Probablemente no sea el primero, no lo se, esto me aventuro yo a imaginarlo, por la frase.

Es un patrón muy común, es algo muy común en los seres humanos, que nos gusta que de alguna manera se nos compense como creemos que nos merecemos.

Si encima te has esforzado y has hecho todo lo posible por algo y aun no lo consigues, es como que sientes que has perdido el tiempo y en este caso, por esta chica.

Es algo muy focalizado. Si yo he hecho esto y esto por ti, que menos que tu me lo devuelvas, cuanto menos, que sea equiparable.

Por mi experiencia, por mi forma de entender el mundo, por como yo lo veo, no es una buena estrategia el hacer las cosas esperando una compensación.

No digo que no sea algo natural, esperar que si yo hago algo por ti, luego tu lo hagas por mi.

Pero yo quiero pensar que la estrategia ganadora, la estrategia que más te va a dar es hacerlo porque realmente te nace, sin necesidad de esperar algo a cambio.

Tu expectativa que no sea: Yo estoy haciendo esto, esto va a tener un beneficio.

Sino que lo hagas porque realmente te apetece, porque quieres hacerlo y si al final no pasa nada, no surge o no se te devuelve eso que has aportado, en el fondo lo has hecho desde el corazón.

Desde tanto el cerebro que está muy bien y hay que utilizarlo, pero no totalmente, no desde el modo lógico, esto por ejemplo, recuerdo que uno de los sitios en donde lo he oído ha sido con Sergio Fernández, en un curso que estuve con él el fin de semana.

Donde hablaba un poco del tema de los préstamos, por ejemplo y decía:

Dejar dinero a un familiar, a un amigo, a un conocido, tiene que ser un dinero que realmente te sobre y que no esperes recuperar.

Tienes un dinero a fondo perdido, es como una donación.

¿Qué sucede? Si dentro de un tiempo te lo devuelve y te lo puede devolver, pues perfecto, es como un extra que has vuelto a ganar.

Mira, este dinero lo tenía perdido, no perdido, lo había donado, porque lo había dado a una ONG y de repente me ha vuelto, pues estupendo.

Pues diste un dinero que no sea que lo necesites o que necesites ganar algo con ello, porque en el momento que lo prestes y sobre todo hablamos de un amigo.

En cuanto se lo prestes a ese amigo, si ese amigo nunca te lo puede devolver o lo que sea, esa amistad se va a dañar, va a ser como a este cabrón le dejé un dinero y no me lo devuelve nunca.

Entonces, es importante que la mentalidad que tengas a la hora de donar ese dinero, que no sea un préstamo.

No es lo mismo ser un banco, no es lo mismo ser un negocio, estamos hablando de cosas en plan de vínculos afectivos.

Si tu le das ese dinero a alguien, con la idea de que te lo tiene que devolver, es obligatorio, si ese dinero que le estás dejando lo necesitas, no deberías dejárselo, aunque sea por una buena causa, etc.

Este es el contexto del que te hablo, que vi allí en el seminario que estuve y me gustó mucho.

Y esto viene a ser un poco lo mismo, la idea de que si haces algo por una persona, si das una persona, no des esperando que tiene que haber una contraprestación.

No lo hagas así porque si vas así te expones a que luego no te de nada.
Si haciéndolo de una manera altruísta te das cuenta de que no te apetece—no, es que gratis no lo quiero hacer— yo lo hago si a cambio tengo algo.

Pero si es hacerlo por hacerlo y no voy a obtener nada y me puedo quedar sin nada, pues no me interesa.

Entonces, no querías hacerlo tanto, estás buscando un beneficio, con lo cual, ya sabes que tu expectativa es: lo hago a cambio de algo.

Aquí hablamos de personas, esto no es un negocio, no es un trabajo, tiene bastantes similitudes pero no es lo mismo.

En cualquier caso, si esta mujer acabara haciendo algo por ti, porque se siente en deuda, que dice: este chico me ha hecho esto, esto y aquello, pues ahora le debo esto otro, bueno, hasta cierto punto es practicable, pero no lo termino de ver.

Yo creo que es importante eso, que hagas lo que hagas, lo hagas porque te apetece, quieres, sin necesitar nada a cambio, con lo cual nunca vas a decir: he dado mucho por una mujer.

Porque en el momento en el que tus sensaciones sean: ya no me aporta lo que estoy haciendo, ya noto que—yo que se— igual has empezado de forma altruísta y de momento dices: ¡Ostras esto ya se está pasando!

Porque yo ya he dado lo que me apetecía y la relación o ella me exige más y yo no veo aquí que dar más me aporte.

Porque mientras daba antes, sin necesidad de obtener nada a cambio, solo el mero hecho de dar me aportaba. Pero a partir de un momento en punto, esto ya no me aporta.

Pues si ese es el caso, hay que dejar de dar y muy probablemente ella sienta que ya no tiene lo que tenía y empiece a incluso de buscar la forma de conseguir lo que obtenía, devolviéndote a cambio, podía suceder de manera natural.

Ya cambias tu actitud y ya no eres como eras antes porque ya no te aporta igual, entonces ella modifica su conducta para incentivarte, de manera que ahora estás recibiendo indirectamente un beneficio que si que te remunera y si que te aporta el volver a invertir.

El seguir dando, pero nunca es un: dado mucho, nunca es un: me he pasado dando y me he vaciado.

Porque es importante eso, que no te vacíes. Lo que hablaba del dinero, que no des un dinero que ¡Ostras, tengo 2000 euros! Que los tengo como colchón y de repente me los pide un amigo y se los doy porque los necesita.

Ahí si no te los devuelve, te quedas sin colchón, la amistad se degrada y muy probablemente es mejor que no le dejes nada.

Y si la amistad se deteriora porque no le dejas un dinero que es un dinero que tu necesitas, pues la amistad no era tan importante o tan fuerte, porque esa persona que está en problema, debe entender que tu también tienes tus problemas.

Hay un ejemplo, el ejemplo del barco: un tío se cae por la borda y el que pilota ve que se cae y va a saltar a salvarlo y otro le dice: no, no, no, ni se te ocurra saltar, si saltas nos morimos aquí en el agua, porque no podemos regresar al barco.

Lo que tienes que hacer es salvarte, coger el salvavidas y tirármelo, y le explica un poco y se salva.

Pero si el otro se llega a tirar, pues los dos acaban en el agua muertos porque no podían volver a subir si no hay una ayuda desde arriba.

Esto es lo mismo, si tu te vacías, si tu pierdes tus recursos para ayudar a otra persona que está ya de por sí también sin recursos, pues igual acabáis los dos sin recursos.

Mejor, tu desde tus recursos, tratar de ayudarla de otras maneras, en lugar de darle dinero le puedes encontrar un trabajo, un contacto, alguien que le pudiera en este caso ofrecer un dinero a cambio de crecer esa persona.

No darle un dinero que igual el problema que tiene esa persona, que cuando tiene el dinero no sabe gestionarlo, que hay muchos casos.
Entonces, sin liarme mucho, te digo que cuidado con esa frase.

10 años mayor que yo

Luego dices que es 10 años mayor que tu y eso es anecdótico, tengo un episodio del podcast el 67 donde hablo de la diferencia de edad, si te interesa saber un poco más sobre el tema, puedes profundizar.

Dado mucho por una mujer

Y luego, me dices que has dejado todo, un año y medio por ella.

He dejado todo 1 año y medio por ella

Eso es una tendencia que remarca lo de «he dado mucho» por una mujer y efectivamente, básicamente has sacrificado, has empeñado, has apostado un año y medio por ella y lo has dejado todo para dedicarte a ella.

Yo creo que ese es el mayor error que se puede cometer, porque de alguna manera, digamos que lo que mueve la conducta masculina y en este caso no necesariamente como hombre, pero en este caso, evidentemente si.

La piedra angular de la masculinidad, digamos que es el propósito, es el saber lo que quieres, descubrirlo, conocerlo e ir por ello, ir al ritmo que sea, poco a poco o de golpe.

A estaciones, pero de alguna manera tener en mente que es eso que te mueve, eso que te agita y que quieres conseguir.

Y eso, cuando hablamos de polaridades, en este caso, de la piedra angular femenina, la piedra angular por un lado es la conexión, son los vínculos, es el amor en general, es la creación de una tribu, un pegamento social.

Y realmente, lo que permite que una mujer pueda relajarse y pueda centrarse en eso, es teniendo la parte masculina.

Que es la parte del propósito, es la parte de avanzar, de progresar, de ir en una dirección, la parte masculina tenerla solventada.

Y para tenerla solventada, tiene que tener a esa figura masculina haciéndose cargo de la situación.

Y si esa figura masculina ha cogido y se ha volcado en la relación, en la feminidad, ha perdido su rumbo, ha perdido su propósito, se ha centrado en donde no se tenía que centrar.

Una mujer tiene que ser realmente como una amiga, como una amiga en el sentido que es una parte de tu vida, es un complemento maravilloso que aporta muchísimas cosas espectaculares.

Como por ejemplo contar con tu lado femenino, sexualidad, conocimiento de todo lo que engloba el amor, la familia, el círculo social, todo eso.

Pero no es un fin, es un medio, es una parte más de ti, es parte indispensable para conocerte a ti mismo como hombre, ni más ni menos.

No es el fin del conocimiento, tu fin realmente es ese propósito, ese algo que puede ser muchas cosas.

No necesariamente tiene que ser una cosa super mega definida, incluso puede ir variando, puede crecer, puedes escribir un libro, puede ser montar un proyecto, puede ser mil cosas.

Y puede variar y se puede ampliar.

Ella es partícipe de tu proyecto, pero tu proyecto es tuyo, lo llevas tu a cabo y evidentemente la parte—digamos— donde la feminidad entra en tu masculinidad, como todos tenemos una parte Ying y Yang, femenino y masculino.

Mientras persigues ese propósito, tienes que reconciliarte también, pues es la parte masculina, ir por los logros, por los objetivos, pero tienes que reconciliarte con tu parte femenina que es aportar al mundo que te rodea, a tu alrededor.

Aportarles valor, yo he buscado que a mi me interesa, me satisface y quiero, pero eso que yo busco y mientras lo busco—el proceso—además, lo hago aportando a los demás.

La conducta femenina no es tanto de conseguir ese objetivo, sino de disfrutar del proceso.

De estar a gusto, de conectar, de la sensación de amor y de vínculo, de conexión.

Mientras que la masculinidad es más de objetivo, de logro y sin embargo, no hay que descuidar, no hay que olvidar la parte de aportar a los demás, la parte femenina.

Entonces, si has dejado todo durante un año y medio por ella, date cuenta cuánto te has desviado de tu camino, la idea es que tu como hombre eres como un tren y vas de una parada a otra.

Un tren va por la vía, de alguna manera no cambia, no es como un coche o un avión que tiene «libertad».

Un avión puede ir por cualquier parte porque no hay rieles y no hay carreteras.

El tren no se puede desviar, va de un punto a otro.

La masculinidad es un poco eso, ese voy de aquí a este punto por el único trayecto o el «trayecto más corto» que existe o lo intento.

Y ella, de alguna manera tiene que sentir esa parte masculina. La sensación de que vas por algo y «vas directo», lo más directo que puedes.

La realidad es que no puedes ir como un tren, tan fácil o por lo menos no hasta que no conozcas y tengas esa vía bien trabajada.

Pero esa es la idea, el concepto ideal.

Y ella se va a sentir inspirada y relajada con un hombre que lleva esa dirección, esa directriz, porque entonces ella se puede relajar, tu estás al mando de esa parte de la relación, por así decirlo.

Estás a cargo de tu responsabilidad y ella puede explayarse, soltarse y disfrutar y ser ella misma, a cargo de su parte de la relación, los vínculos sociales y la tribu.

Si te vuelcas en ella y como dices compartís muchas cosas, mismo trabajo, mismos gustos, todo eso está genial, pero volvemos a lo mismo.

Tu propósito yo creo que lo has abandonado, si es que lo tenías y si no lo tenías, pues no lo tenías.

Muy probablemente si ella sintió algo por ti y estuvo contigo es porque vio algo, vio que había un propósito, vio que había algo, pero lo has abandonado, te has abandonado a ti mismo.

Te has fallado, has fallado a tu propósito, a lo que te mueve, a lo que te da la vida o el motivo para avanzar y te has centrado en ella.

Ahora no quiere nada

Entonces ahora me dices ¿qué hago? Porque ella ahora no quiere nada, está agobiada y que la deje en paz.

Pues bueno, bajo mi punto de vista, en mi opinión, todo lo que hace una mujer, especialmente una mujer que está contigo y que es tu pareja, que tienes algún tipo de relación.

Lo que hacen—en general, no solo ellas— pero en este caso vamos a suponer tu pareja o una chica con la que estás.

De hecho cuanto más fuerte sea el vínculo, o sea, si es tu mujer, estás casado con ella, por ejemplo o si es alguien muy cercano.

Porque si es una chica con la que tienes un rollo, no la conoces mucho y hace cosas, aún así te está dando algo.

Si realmente la relación es como muy intensa, un vínculo muy fuerte y tiene su tiempo, vamos a decir, que te conoce mucho mejor, inconscientemente—porque esto no lo hace ni a mala fe, ni con ganas de herir, ni nada por el estilo.

Está agobiada: que la deje en paz

Incluso, si le nace putearte, en realidad te está dando mucha más información, en este caso ella te dice que está agobiada y que la dejes en paz.

Mi consejo es que hagas efectivamente lo que te está diciendo, que no la agobies y que la dejes en paz.

Porque claro, tu dices: he dado mucho por ella y claro, muy probablemente se ha saturado porque no necesitaba tanto de ti.

Es más, era contraproducente todo eso de ti.

A una mujer le apasiona y le encanta—por mucho que te digan que no— y a nuestro lado femenino también le pasa, esa sensación de: me apetece quedar contigo, pero no puedo ahora.

Vamos con un ejemplo muy básico, imagina que tu vas al gimnasio y entrenas todos los días o los días que sea y estás fuerte, tienes un físico de puta madre.

Y estás muy contento y sigues entrenando y entonces conoces a esta chica, una chica monísima, os veis de vez en cuando, empezáis a veros más, hasta que llega un momento en que ¡oye, mucho!

Y empiezas en un momento dado a dejar de ir al gimnasio para quedar con ella, porque el sexo es maravilloso, estás super a gusto con ella, por lo que sea.

¿Qué puede pasar si eso se alarga?

Que igual, dentro de tres meses el cuerpo que tenías y el cual era parte de ti, era tu patrimonio—como hombre— y que ella incluso se estaba beneficiando de él también.

Igual, a los tres meses has perdido tono muscular, resistencia, etc. y eso va a peor, vas a seguir por esa vía porque has dejado de lado tu propósito, por estar con ella.

Eso en el corto plazo puede estar bien, pero en el mediano plazo, en el largo plazo ella va a empezar a sentir que ya no eres el hombre del cual se enamoró y que ya no tienes ese propósito.

Cuando lo ideal sería: yo te voy a ver más, me apetece verte más y vamos a hacerlo, pero los días de mi gimnasio son sagrados.

Si entreno 5 veces a la semana, esos 5 días son sagrados. Nos podemos ver después, nos podemos ver otro día, pero no cuando voy a entrenar.

A menos que te vengas conmigo a entrenar y yo entrene lo que tengo que entrenar y te vienes al gimnasio, tu entrenas tu parte, yo la mia.

Yo te puedo ayudar a ciertas cosas, pero vamos, el gimnasio en sí mismo es sagrado y está por encima, no por encima de ella. Está por encima de todo.

Porque el propósito de un hombre es centrarse en lo que tiene que hacer.

Tú solo puedes estar en una sola cosa a la vez, no puedes estar en mil cosas.

Entonces, si tu propósito en este caso es ir al gimnasio, estás en el gimnasio y estás al 100% en el gimnasio.
No estás con ella en el gimnasio haciendo el gilipollas, ¿vale?

Compartimos muchas cosas

O sea, estarías en el gimnasio, habrías conseguido inspirarla para que ella también vaya al gimnasio y entonces tu le das una tabla, le haces unos ejercicios o le dices habla con el monitor, etc.

Y ella va a entrenar mientras tu entrenas, de manera que estáis de alguna forma juntos, aunque tu sigues focalizado en tu tren, vas a tu parada que es donde querías ir, que es la parada entrenamiento.

Y claro, con eso, además, por un lado, sigues tu propósito y sigues estando cada día más fuerte o igual de fuerte y te mantienes donde quieres estar.

Y también generas esa sensación de que ella tenga más ganas de verte, porque esta tarde podéis haber estado teniendo sexo en lugar de ir al gimnasio, pero no ha podido haber sexo porque había que entrenar.

Con lo cual mañana que igual sigues libre, el sexo se pilla con muchas más ganas, porque no lleváis las últimas dos semanas todos los días fornicando y llega un momento en que todo en exceso cansa.

Eso da también un poco de energía, con lo cual, pues vuelvo a lo mismo, yo le haría mucho caso, está agobiada, has hecho las cosas bajo mi punto de vista—no tengo mucha información, estoy hablando por lo poco que me has dado.

Pero si, creo que lo has hecho bastante mal, ella te está diciendo: por aquí no.

Entonces ¿qué tienes que hacer? Por supuestísimo dejarla, porque da igual lo que hagas, a poco que hagas, ya se agobia, porque hay mucha carga de agobio natural.

Déjala, no vayas a ella, espera que ella vaya a ti si tiene que venir, tu a lo tuyo.

Mismo trabajo

Además trabajáis juntos o en el mismo trabajo, supongo que tendréis situaciones en las cuales podéis coincidir en cualquier caso y eso y aestratégicamente lo puedes utilizar para decir: voy a estar una temporada sin verla.

Importante lo que voy a hacer durante esa temporada, como voy a reorganizar mi propósito para luego cuando ya estoy alineado, sigo mi camino, ya he encontrado otra vez mi parada.

O ya me he reconciliado con mi propósito, estoy otra vez trabajando en él.

Entonces, cuando ya me sienta otra vez fuerte, vamos a poner el mismo ejemplo del gimnasio, me he hecho fondón, he perdido musculatura por todo esto, ella se agobia y al final me dice: no eres el hombre que.

No te lo dice así, pero básicamente ella no se siente atraída por ti, no porque ya no tengas músculos, sino porque tu eras de los que tenías músculos y lo has abandonado.

Entonces, has perdido tu esencia, aquello en lo que brillabas, entonces si, puedes haber perdido otra cosa, este es el ejemplo más visual.

Mismos gustos

La cosa se termina, hay un break, te pones ahí, otra vez vuelves, te cuesta volver a entrenar porque llevas 3 meses o 6 meses sin entrenar, poco a poco, pero igual en 2 meses ya estás otra vez entrenando bien.

No estás como lo dejaste, pero estás muy cerca, porque el cuerpo tiene memoria y se va recuperando muy rápidamente y a los dos meses y medio ya estás en el camino y ya te ves fuerte.
Y ya te ves que ha vuelto a recuperar esos hábitos, etc.

¿Qué puedo hacer? ¿Qué he hecho mal?

Entonces estratégicamente puedes pasarte por un sitio que sabes que ella va a estar y que ella te va a ver y va a decir, ahh ¡guau! Este chico, veo que está otra vez en su camino.

Y eso puede hacer que ella vuelva de repente a sentir interés, se acerque, etc.

O si no se acerca, pases por allí, la veas, la saludes, que tal, como te va, cuánto tiempo, todo genial, te veas estupenda, bla bla bla.

Y ya le dejas caer ahí, que vea ella, subcomunicar, decirle: mira, he recuperado mi camino, estoy otra vez cachas, ¿quedamos? No.
Sino que subcomunicando que estás muy bien, que terminó vuestra relación pero tu no te has venido abajo ni mucho menos, al contrario, te has recuperado y estás otra vez allá arriba.

Ella evidentemente va a volver a sentir esa atracción que sintió en su momento, muy probablemente, puede ser que no.
Pero en cualquier caso, aún haciendo eso y no funcionando, mírate, estabas de una manera y ahora estás mucho mejor en tu cresta de la ola y cerca de ella.

Y si esta mujer no reacciona ahora, reaccionará más adelante y si no reacciona, da igual, porque estás otra vez en tu momentum, con tu inercia positiva.

Y aparecerá otra mujer, no te preocupes, porque tampoco es la única mujer del planeta tierra.

Muy probablemente haya otras y de otras edades, incluso puede que más jóvenes, más a la par con tu edad, o lo que sea.

Así que no es el fin del mundo si esto no sucede, pero míralo por el lado bueno, lo más importante es que estés alineado contigo.

Y cuando tu te alineas contigo y vas por tu camino, te encuentras con ciertas personas que resuenan con tu camino, que de alguna manera dicen: me gusta la dirección que lleva este tren, me quiero subir.

Y es ahí donde empieza la magia.

Siguiendo con la alegoría del tren, en realidad cuando la conociste, en la parada que la conociste y ella vió que el tren molaba y que todo genial.

Lo que hiciste fue parar el tren, dejarla en la estación, durante mucho tiempo, un año y medio, según tu,

Y te dedicaste a estar con ella o en el vagón o en la estación, pero el tren ya no se movió.

El tren se quedó ahí parado, entonces ella quería ese viaje en el tren.
Y el tren se ha parado y el tren puede ser muy bonito y decir me encanta, y parado está muy bien.

Pero esto, si no lo pones en marcha, va a llegar un momento en que me voy a aburrir.

Porque no hay paisaje, porque no hay movimiento, porque por muy bonito que sea, se degrada de estar parado un tren.

Un tren necesita, requiere movimiento, tiene una función que es transportar, llevar a otras estaciones, y allá en esa estación, pues se va a podrir.

Así que vuelve a entrar en tu tren, déjala a ella en esa estación, arranca tu tren y cuando el tren esté otra vez desoxidado, en marcha, fuerte y con todos los caballos posibles, vuelve a pasar por esa estación y saluda a la gente y entre ellos a ella.

Igual dice: ¡guau! Este tren está otra vez reparado, fuerte, tiene mucho trayecto por delante y parece ser que si me subo ahora si que me va a llevar a otra estación.

Porque puede que le llevase a una estación al principio, pero paraste pronto en la segunda o tercera estación y estuviste ahí un año y medio parado.

Creo que con esta metáfora se entiende bastante bien, eso no lleva a ningún lado.

Espero haberte ayudado, comentarte —si sigues aquí escuchando el podcast— que si quieres hacer tu también una pregunta pues solo tienes que enviármela al correo electrónico: [email protected]

Lo puedes grabar por el móvil directamente, con cualquier aplicación y me lo envías allí o te metes en Telegram si tienes la aplicación de Telegram que es como WhatsApp pero superciclado y buscas @_rayhavana.

Y puedes grabar directamente allí, como sucede con el WhatsApp.
O te puedes meter a atraidasporti.com/atractor y ahí darle al botón de grabar pregunta y tienes 90 segundos para grabarme tu pregunta y la podré responder de la misma manera en este programa.

Sabes que si quieres que esto crezca y personalmente si y poder ayudaros más, etc. tienes que dejar una reseña en iTunes de 5 estrellitas y un comentario de por qué es así.

Y para cualquier otra cosa, nos seguimos escuchando por el podcast y si quieres dar el siguiente paso, el paso más comprometido, aprender más y hacer que este proyecto siga adelante, te puedes meter en conexioninstantanea.com.

Que es una plataforma donde hay cursos avanzados, donde cada semana voy aportando más conocimientos e incluso donde tu puedes decirme: oye, quiero saber más de esta temática.

Por favor hazme un curso, hazme algo que me aporte más y que pueda profundizar y ahí me lo curro ya soberanamente full.

Y como siempre, ya sabes, mucho ánimo, más energía y además de tomar excelentes decisiones, sean cuales sean los resultados, espero que tomes ¡excelentes conclusiones!


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About the author 

Ray Havana

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