marzo 13

#9 Cómo generar tensión sexual

Atractor

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Cómo disfrutar de la Tensión Sexual

Requisitos previos:

  • Marciano Vs Venusiano
  • Explícita Vs Implícita
  • Verbal Vs No verbal

Cómo generar tensión sexual

  • Kame-Hame (Hadoken de Mario Luna)
  • Mirada: del tigre, triangular
  • Contacto físico
  • Calibraje
  • Tu reacción a su reacción (Límites éticos)

Cómo desactivar la tensión sexual

  • Eliminar, minimizar
    • Contacto Visual.
    • Contacto físico
      • Distancia.
    • Comunicación verbal.
      • Conversaciones irrelevantes (no emocionales)

Atractor, el podcast de referencia en atracción. Para ti, hombre, que quieres alcanzar tu máximo potencial y ser tu mejor versión. Aquella que te hace sentirte realizado al afectar positivamente la vida de las personas que te rodean, expandiendo a cada paso tu área de influencia.

Os dejo con Ray Havana

Bienvenido, atractor, a este nuevo capítulo del podcast, atractor. El podcast de referencia en atracción. Sí, estás en el sitio adecuado si lo que quieres es despertar tu masculinidad y sacar hacia afuera eso que ahora mismo está tan en peligro que es lo que te hace diferente, lo que te hace aportar al mundo. Eso que te hace hombre y no te hace malo por ello

Estoy muy contento de estar haciendo ya el capítulo 9. Gracias por las preguntas que me sigues enviando, atractor, por las reseñas que me sigues dejando. Voy a leer una reseña enseguidísima. Es un placer estar aquí. No solo es un placer, sino que voy a hacer esta pequeña introducción muy muy breve puesto que me he puesto y me he puesto y me he puesto a explicar la pregunta de hoy. Un poquito cómica, por cierto. Vamos a hablar de la tensión sexual

En mi caso personal, he preferido empezar dando consejos para generarla. Pero, en este caso, Juan, desde México se ha pasado de la rosca. Es un imparable. Hasta el punto de que esa tensión sexual le está causando problemas

Le mando un salido. Eso es lo que le pasa a la gente cuando … “Estoy saliendo”. Aquí en España, “está salido” o “está salida” significa tener demasiada excitación sexual y querer zumbarse lo primero que pillas. Le mando un saludo, ahora sí, a Juan en México. Gracias por tu pregunta y al final daré también consejos para minimizar esa tensión sexual, para bajar tu atractivo cuando no lo necesites. Un superhéroe no tiene por qué estar siempre tirando rayos por los ojos y volando. También, puede relajarse un poquito y disfrutar del paisaje

Voy a leer la reseña. En este caso, la reseña es de Juan Pablo que, curiosamente, resulta fue el primero en hacer la pregunta y aprovecho para para mandarle un saludazo. Su reseña es muy breve, pero yo creo que está bastante sintetizada y es muy profunda. Se titula “Me encanta el toque filosófico” y dice así:

“Me encanta este podcast por su facilidad y ese toque filosófico que le da Ray es genial. Además, disfruto mucho escuchándolo mientras hago otras actividades. Tus vídeos de YouTube son buenos, pero bajo mi humilde punto de vista, prefiero el audio”

Si eso es así, disfruta del audio. Este es tu canal. Esto es para ti. Es verdad que no todo lo que comparto aquí, lo comparto ahí. Cada cosa tiene su aquel. Aquí, en el podcast, me dedico más a las relaciones sociales, a cómo funcionan las dinámicas sociales y, sobre todo, el propósito principal de este podcast también es reivindicar que ser hombre es aportar y cómo aportar siendo hombre Mientras que en YouTube, el canal en el que estoy trabajando más fuertemente, es un poco más genérico, más de desarrollo personal, de superación, de conceptos, de ideas. Vueltas de tuerca distintas a cómo se ven las cosas. ¿Por qué? porque nos saboteamos en algunas circunstancias. Ahora mismo, estoy trabajando en publicar un par de veces. Los domingos a las 8 de la tarde, hora española, y los martes a las 8 de la tarde, hora española. Voy a intentar seguir eso. No sé si me dará tiempo y al final me comeré mis palabras y sólo podré hacer una publicación semanal. Pero esa es mi intención.

De la misma manera que publico una vez a la semana. Los lunes a las ocho de la tarde, hora española, este podcast que estás escuchando ahora mismo y los anteriores, evidentemente. Este es el capítulo 9. También, los jueves publico un artículo en atraidasporti.com. Muy rápidamente decirte que puedes grabar tu pregunta para que yo te la responda, como voy a hacer ahora directamente en atraidasporti.com/atractor. También, puedes ir allí y dejar tu reseña, si te parece este podcast interesante, si tienes algo que aportar, si quieres dar tu granito de arena y decir: “jolín, Ray, cómo mola lo que estás haciendo”, no dejes de hacerlo. Ese es el momento, esa es la, ahí es el lugar. Además, dejadme tu pregunta si quieres que la responda personalmente

Si prefieres hacerlo en iTunes donde se dejan reseñas, también lo puedes hacer. Está muy bien, porque esa plataforma, no sé por qué extraña razón, tiene más difusión que yo. La gente conoce más a Apple que a Ray Havana. No lo entiendo. No me cabe en la cabeza, pero es un hecho y si no puedes contra el enemigo, únete. Si me dejas allí una reseña de 5 estrellitas, esto empieza a subir un poquito más. Cuidado, porque esto se puede hacer sonar.

Sin más dilación, no me enrollo más. Me encanta enrollarme, me encanta comunicarme contigo, me encanta contarte cosas como si estuviera contándotelo al oído, como si fue tu hermano mayor y pudiera compartir, entre comillas, mi muy humilde sabiduría, mi conocimiento superficial de esta apasionante y profunda materia que son las relaciones sociales, la atracción. Ya no me enrollo más. Te dejo con la pregunta que no tiene desperdicio

 

“Qué tal, Ray. Habla Juan. De León, Guanajuato. México. Oye, una pregunta. ¿Cómo puedo hacer para dejar de generar tensión sexual? porque desde que mire el video de Hadoken, lo he trabajado mucho el Hadoken, la tensión sexual y todo eso. Pero conforme ha pasado el tiempo, lo he hecho mucho mejor, lo he dominado muy bien y creo que ahorita lo hago muy, muy bien. Pero tengo un problema. Genero tensión sexual con toda la gente, con mi familia.

También con las chicas que me gustan, pero los del problema no son ellas. El problema es que genero con mi familia, incluso hasta con hombres y, pues, la verdad no soy gay y por eso estoy aquí porque quiero mejorar mi atractivo hacia las chicas. Pero ese es el problema que tengo que batallo mucho para no generar la tensión sexual en el momento. Cuando voy a interactuar con una persona, hombre o quien sea que no sea una chica que me atraiga, genero la tensión y se me hace muy difícil controlarme y cómo dejar de generar la tensión sexual

Es lo quiero saber. Quiero ver si me puedes ayudar a cómo dejar de generar tensión sexual o, más bien, cómo solamente usarlo cuando debo y cuando no. Es algo que me afecta mucho porque me he privado de muchas cosas. Por ejemplo, en mi trabajo porque trabajo con puros hombres y me cuesta mucho el no generar tensión sexual. ¿Cómo puedo dejar de generar tensión sexual? ¿Me podrías ayudar? Gracias. Un saludo

Muy buenas. Bienvenido, Juan, desde México. Muchas gracias por tu pregunta y perdona que me ría, pero es que es muy irónico porque hay dos cositas ahí muy interesantes. Una que, normalmente, la gente se queja de lo contrario: “no sé crear tensión sexual y acaban metiéndome INAUDIBLE, estoy siempre ahí, no sé cómo hacerlo, Ray”. Tú, por el contrario, parece que te has convertido en un atractor con todas las letras.

 

Lo gracioso es eso. Me imagino en tu situación donde te sientes incómodo porque notas interacciones extrañas con tu familia. Los hombres se fijan en ti y te demuestran interés cuando tú no tienes atracción por ellos. A ti, no te gustan. Es una situación bastante cómica. Perdona que me ría, en serio, pero me parece el colmo. Aquí en España, el colmo es como algo que sucede muy poco. Es algo muy anecdótico. Hasta te puedes quejar, te puedes reír y, desde luego, no te deja indiferente.

Si me permites, voy a empezar primero hablando de cómo generar esa tensión sexual que sé que tú, en este caso, es lo último que necesitas. Perdona que me ría, pero es que es la primera vez que me preguntan algo así. Normalmente, siempre digo que aprendas a ser un lobo. El ideal final es un lobo con piel de cordero. Alguien que no parece ofensivo a simple vista, pero que al final, cuidadito. Cuando se quita la piel, te sorprende. Para ello tienes que acabar convirtiendo en un lobo. De nada te sirve ser un corderito de verdad y tratar de ser tú mismo, siendo un corderito, porque luego cuando trates de sacar el lobo que llevas dentro, no habrá ese lobo. No existirá

Lo ideal es trabajar ese lobo desde el principio, teniendo en cuenta la ética, el lugar, el contexto, la cultura y todo esto. Por favor, no nos descontextualicemos. Teniendo en cuenta todo eso, teniendo en cuenta dónde están los límites, hasta dónde podemos llegar y sin ser bruscos, sin ser soeces. En fin, sin muchos aspectos que no aportan. Siendo ya no políticamente correcto porque lo políticamente correcto tampoco está exento de tensión sexual en todos los ámbitos, pero sí siendo congruentes y aprendiendo cómo se calibra y cómo se hace eso, sacar ese lobo que todos tenemos dentro.

Es nuestro instinto, es lo que te pide el cuerpo. Aprender a sacarlo, aprender a quererlo, a mimarlo, a alimentarlo. O sea, alimentar es el lobo que tenemos dentro para una vez que ese lobo ya es un lobo, aceptas tu pene y lo adoras lo que le tienes que adorar. Ojo, tampoco es lo más importante de tu vida, pero lo adoras como se merece. O sea, tiene su función y la función que tiene es ser hombre, es ser sexual. No nos equivoquemos. Una vez eso lo tienes ensalzado, ya empiezas a aprender a ocultar, a ponerte esa piel de cordero. Pero eso de ser un cordero con piel de cordero, cuando te quitas la piel de cordero, hay corderazo debajo, que no.

En este caso, tenemos un hombre. Juan, te tengo a ti. Un atractor con todas las letras que es un lobo. Yo creo que estaremos delante de una persona que es un lobo con piel de lobo, pero una piel de lobo muy atractiva. No sé si generas disonancias o la gente chirrea contigo o no o realmente la gente se siente muy atraída por ti. En cuyo caso, esto me recuerda a la película de vampiros ‘Crepúsculo’ donde los vampiros, lejos de cuando les da el sol, morirse y quemarse y deshacerse, resulta que son muchísimo más bellos, más guapos y atraen más

Me recuerda un poco, por la descripción que me das de ti, que eres un lobo con un pelaje tan apetecible que, en vez de asustar a las ovejas, quieren que te las comas. Por eso, generas atracción tanto con familiares, que evidentemente no es lo más atractivo de punto de vista genético, así como con hombres, que en este caso no es lo que andas buscando. Como decía, voy a centrarme primero en cómo se genera esa atracción, esa tensión sexual y luego te daré soluciones para que lo minimices

Lo primero que tenemos que tener en cuenta a la hora de crear tensión sexual es que nosotros hablamos en el idioma marciano porque somos de Marte. Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus. En el idioma marciano, entre amigos, entre hombres solemos decirnos las cosas un poco como son. “Tío, estás gordo” “oye, te estás poniendo muy cachas” “te queda muy bien esto” “joder, qué cuádriceps que llevas”. Lo que sea. Solemos hablar y lo que decimos es un significado objetivo o un significado implícito. Es decir, yo digo “a” y “a” significa “a”.

En venusiano no funciona de la misma manera. En venusiano, a ellas le preguntas: “cariño, ¿qué te pasa?” Y ella dice: “nada”. Ese “nada” significa: “sí que me pasa, pero no te lo voy a decir o “insísteme” o “deberías de saberlo porque para algo eres mi pareja, para algo me conoces”. “Cariño, ¿te importa si salgo esta noche con mis amigos?” Claro, claro. Ningún problema”. Ese “claro, ningún problema” que para nosotros sería que no hay ningún problema, para ellas sería: “cuidado”. Bueno, no siempre, pero puede significar “¿estás seguro de lo que vas a hacer? Luego, atente a las consecuencias”. Cuando directamente no lo dice.

Como ellas tienen esa forma de comunicarse y esa forma de comunicación es implícita. Nosotros somos explícitos, nosotros decimos las cosas de manera plana. Otro ejemplo muy común es que te digan: “mira, me gustan esos zapatos que hay en escaparate” y tú dices: “muy bien, me alegro por ti” y luego se mosqueen porque igual no le has comprado esos zapatos. Te dan pistas de las cosas, pero nunca te lo dicen directamente. Te pueden decir: “cariño, ¿te apetece un café?” y tú: “no, estoy bien gracias” y luego se mosquean porque ellas querían tomar un café y te lo decían a ti para que tú te hagas el responsable y digas: “sí, venga. Va, voy a tomar un café” y ella se toma ese café ya que tú te lo tomas. Pero ella, en vez de haberte dicho: “oye, me apetece un café, ¿paramos? Pues no, eso sería un hombre, una actitud más masculina mientras que la actitud femenina es más implícita. Es totalmente indirecta

Tenemos que aprender a trabajar desde ese punto, desde esa mentalidad. Otro ejemplo también muy claro es si tú le preguntas a la chica para salir un día, el día en día que sea, y te dice que no, lo normal es que le pidas una alternativa o trates de negociar, de ver dónde está el asunto porque tú entiendes que ella no puede por algún motivo. Tendrá algún motivo justificable. Que realmente ha quedado con alguien. En muchos casos, no es así. Ellas te van a decir que no y a poner una excusa, pero en realidad es que no quieren. Eso es lo normal. Pero tú, como hombre, entiendes que ese “no” puede ser debido a que realmente está ocupada. Hay momentos y casos en que sí que es así, pero no siempre.

La mayoría de los casos es un “no” con una excusa, con un pretexto para no decirte que no directamente porque a ellas no les gusta el enfrentamiento. La conducta femenina, en la mayoría de ocasiones. No diría siempre, pero es una forma genérica de hablar, van a tratar de esquivarte, ondularte y sortear el enfrentamiento. El enfrentamiento de ellas de cara, rara vez. Sin embargo, cuando ella te pregunta a ti: “¿qué haces el jueves por la noche? ¿te apetece que salgamos?” Si tú le dices que no, puede ser que no porque el jueves por la noche resulta que es tu noche de los amigos, resulta que es que tienes que cuidar de tu hermana, resulta que mil cosas. Sin, embargo por su cabeza, por la cabeza de ella, de repente le pasan mil cosas. Entre ellas que tienes novia o no te gusta ella. Enseguida dice: “me está rechazando”

Su análisis es “me está rechazando”. Con lo cual, no te van a dar tío. Enseguida, se van a sentir rechazadas. Una mujer rechazada que se siente muy mal porque el rechazo a la mujer es menos frecuente que al hombre. Entonces porque tú le digas que no, ella puede interpretar mil cosas y le tienes que explicar: “no, mira. Tengo esto, pero ¿qué te parece el viernes?” y muchas chicas en esas situaciones dicen: “no es un rechazo” que es realmente no puedes. Pero es curioso porque si te quedas solo en: “no puedo el jueves, lo siento”, es probable que nunca más te lo pregunte ella y que encima la veas y la vuelvas a saludar otro día y esté mosqueada y ya no te habla igual. ¿Qué ha pasado? Me dijo el jueves, no podía y ya está. ¿Qué problema hay? Hay ese problema que hay que tener en cuenta

Es importante que entendamos la diferencia de expresividad, la forma de expresarnos y la forma de decir las cosas son prácticamente opuestos. Uno es frontal y el otro es casi por detrás, casi en oblicuo. Es explícito versus implícito. Una cosa que deriva de todo esto es que la tensión sexual va a tender a ser más efectiva y mejor aceptada si lo hacemos de manera no verbal, si está implícita en nuestros gestos y en todo aquello que no necesariamente es el marciano. O sea, tú a una chica le puedes decir: “me gustas, quiero acostarme contigo” y eso genera una tensión sexual. Pero ese tipo de tensión sexual, que efectivamente la genera, suele ser demasiado frontal, puede ser demasiado violento. Desde luego, no es su idioma

Es como si estuvieras hablando un lenguaje un poco más tosco. Aunque hay formas muy educadas de decirlo y muy soeces también. Cuanto más soez, más tensión sexual. Pero, a la vez, sus defensas mucho más altas. Todo lo que sea verbal y explícito, a ella le va a afectar. Le puede activar, pero le va activar mucho más las alarmas, las defensas, las “cuidado, este tío es un depredador y tendrá algo” que entres sutilmente, suavemente, con vaselina. Como es la comunicación no verbal que, al final, es la mayor de las comunicaciones que ellas utilizan. Que esté todo implícito en lo que haces

Comentabas, Juan, que viste el vídeo supongo que el vídeo de Mario Luna sobre el Hadoken. Esto viene a ser un nombre que le dio él a una estrategia que se basa, sobre todo, en el vacío. El vacío es esa sensación que se genera cuando hay un silencio incómodo. Vamos a llamarlo así. El típico silencio incómodo. La idea es que esa incomodidad no te influya a ti y esa energía que se genera en el silencio incómodo se dirija hacia ella y es ella la que tiene que resolver y rellenar ese silencio incómodo.

Según Mario, está basado en el Street Fighter, en los kamehameas que tiraban Ken y Riu, el hadoken ese. Es una metáfora muy bonita porque tiene que ver, por ejemplo, con el kamehameha de Son Goku. Si te das cuenta cuando van a tirar el kamehameha, al final de la historia, ya tiran rayos hasta por las orejas. Pero, al principio, se tienen que poner todas las manos juntas en un lateral y empiezan: “ka, me, ha, me, ha”. Entonces, ese tiempo que están ahí, es como que se va cargando esa energía. Necesitan unos 10 o 5 segundos para cargar. Cuanto más tiempo carguen, más energía se genera y cuando lanzan ese kamehameha es cuando se genera ese daño

En este caso, el Hadoken, la tensión sexual, el vacío incómodo se genera precisamente con el tiempo también. Cuando te quedas en una situación de silencio donde la otra persona está esperando algo y no llega y tú, sin embargo, estás con mucha tranquilidad en ese silencio, con mucha comodidad y se te nota en la mirada, en los gestos, puede que en una sutil sonrisa. Ella, muy probablemente, quite su mirada, le salga una sonrisa, te pregunté: “¿qué pasa? ¿qué?” y esa energía que se ha cargado en ese silencio, se ha descargado en ella

Ella es la que ha tenido que perder esa micro batallita de energía. Eso es un tipo de tensión sexual. En este caso, el Hadoken sucede cuando no conoces a esa persona o la conoces muy poco. Cuando me refiero a que no la conoces, puede ser que igual la has visto, igual está en el grupo, pero no has tenido una conversación con el todavía. En este caso, ella no ha tenido una conversación significativa contigo. Entonces, te acercas a una distancia en la cual esa persona no puede obviar tu presencia. Estás ahí. Tu mirada es hacia sus ojos, pero con calidez. Casi con un atisbo de sonrisa, estando a gusto y sin mediar ninguna palabra. Dejando que el silencio sea el protagonista

Si esto lo haces en una discoteca, no tiene el mismo efecto. Entre otras cosas, puede que parezcas un poco tonto y que no sepas qué hacer porque la música está muy presente. No está implícita. No está subliminal. Está totalmente como protagonista. Prácticamente, no se puede ni hablar y tu nivel de energía tiene que estar por encima de la música. Entonces, en contextos, así no va a funcionar. Pero en un contexto por el día, en lugar tranquilo donde la música no esté muy alta donde realmente tu presencia tenga más fuerza que el contexto, va a generar esa tensión que va a hacer que ella tenga que rellenarla, tenga que romper ese vacío y eso genera cierta tensión

Para eso, evidentemente, tienes que tener fuerza emocional. A ti, no te tiene que temblar el pulso, parpadear, quitar la mirada. O sea, parpadear no hay problema. Me refiero a parpadear quitando la mirada, reírte tú. En fin, que se te note nervioso. En cuanto tú disipes esa energía que se está acumulando, es como si hubieras lanzado ese kamehameha, esa bola de energía y ella tiene la opción que al final se la coma ella y le haga el daño a ella, hablando en términos de lucha que no tiene nada que ver con esto, o que ella lo repele y te rebote a ti en la cara que sería si tú rompes esa extra energía que se está acumulando. El que tiene que rellenar ese vacío incómodo, ese silencio incómodo es al que más le afecta esa energía

En este caso, si quieres generar esa tensión, debe de ser ella la que tenga que disipar esa energía. Para eso, mientras estás conversando con ella, mientras estás en la interacción o en cualquier momento puedes decirle: “me encantan tus labios” “qué bien hueles”. Puedes tener cosas verbales que van a ir acentuando esa tensión sexual. Pero nada como quedarte mirándola fijamente sin pasarte, entre comillas. También, hay que tener un poquito de calibraje. Una técnica bastante funcional es la mirada triangular que se trata de que le miras un ojo por unos segundos y luego le miras el otro ojo por unos segundos. Esto no es matemático. No es 2,2,5,3: Nada de eso. Miras un poco a un ojo y luego le miras al otro ojo y le miras a los labios y luego les miras otro ojo y otro ojo.

Esto no hay que hacerlo como un robot, tiene que ser orgánico. Los tiempos según la comodidad, parpadeando de vez en cuando, pero esa mirada triangular va a hacer que ella empiece a percatarse cada vez que le miras a los labios. Mirar a los labios comunica ganas de besar. Da ese tipo de información. Si no es un significado explícito ni significa que sea algo que vaya a pasar, sí que está implícito y se interpreta que, quizá no va a pasar, pero tú estarías dispuesto. Entonces, eso ya está dando un mensaje. Si a esto le sumas una sonrisa pícara o que tú saques algún tema sexual y tú te comportes con naturalidad, pero disfrutando, regocijándote el tono de la voz, no acabar de decir lo que quieres decir. En fin, insinuarse.

Son cosas que van a potenciar ese atractivo, esa tensión. Si conseguimos tensión sexual, a menos que lo hagamos mal o que tengamos algún problema de repugnancia personal como que nos huela el aliento u olemos mal, el sudor. Todas estas cosas tenemos que cuidarlas y tenemos que tratarlas. Tenemos que cumplir con los mínimos. Si vas queriendo atraer a gente con tensión sexual cuando eres desagradable en cualquier nivel, a nivel visual, a nivel olfativo, a nivel de tacto o si estás sudado, puede ser que a ella le apetezca tu sudor. Es bastante poco probable o por lo menos es menos probable.

Otra de las cosas que te van a ayudar mucho en esa tensión sexual va a ser el contacto físico, la Kino. Sabemos que hay dos niveles de kino que es el contacto casual, el contacto accidental. Ese contacto que lo utilizas porque gesticulas con las manos cuando te expresas y la tocas justificadamente para decirle: “mira, por ejemplo, aquí en esta parte del cuerpo” o “a ver tu collar” y ahí la estás tocando o “espera, ven por aquí” para girarla. Son contactos justificados o bien accidentales porque la golpeas o la tocas sutilmente mientras hablas, mientras estás gesticulando o porque ella hace una broma y tú le das un puñetacito muy suave en el hombro o le coges de la cara y le estrujas con los dedos como hacen las abuelas. En fin, es accidental, casual. Está justificado

Luego está la kino intencional que es cuando la coges de la mano y la acaricias, le acaricias la cara, le tocas el pelo y lo acompañas con una mirada, una sonrisa, con cosas que refuerzan lo que estás haciendo. Le refuerzan que tengo la intención de comunicarte que te hago una caricia y te toco porque me gustas y porque quiero darte placer. Aquí tenemos también lo que es la garra que es como coger la mano como la de una Airgam Boy. Los muñequitos estos que tienen como una pinza. La mano con forma de pinza. Con esa forma de pinza pues puedes cogerle del hombro, del brazo, de la mano. Tienes la posibilidad de presionar y hacer un poco de fuerza, sin pasarte, para imprimir un poco de dominancia, un poco de liderazgo

Podéis estar los dos cogidos de la mano y estar acariciándoos o no estar acariciándoos. Solo con las manos cogidas o hacerle ligeras presiones intermitentes, de vez en cuando, que muchas veces ellas no lo devuelven. Eso nadie lo ve. Eso es entre vosotros. Solo ven las manos juntas. Pero, de repente, o le tocas tú un momento la mano y te presiona y ahí se ve que hay tomate.

La comunicación no verbal en cuanto a contacto físico es fundamental. Es un paso un poco más adelante que lo primero que es el timbre, el tono, la forma, si hablamos de manera seductora, si nos acercamos a su oído y le decimos algo que quiera oír con un tono o con intensidad, incluso susurrando. Puede ser de muchas maneras. Todas las herramientas son útiles y emocionalmente tú tienes que estar seguro. Sentirte a gusto, por lo menos: Ya no seguro. Pero sí estar a gusto y ser congruente con lo que estás haciendo. Para ello, vamos a tener que desarrollar el calibraje. Vamos a tener que entender a nivel social qué es lo que está permitido, qué es lo que se espera de nosotros, hasta dónde podemos llegar de alguna manera, su reputación en ella dónde está

Si estamos en un contexto que está su familia adelante, su mejor amiga, la hermana del novio. Que igual está con el novio mal y lo van a dejar, pero está la hermana ahí al lao y todavía no la han dejado o no es el momento para que la hermana lo vea y se lo diga a su hermano: “oye, tu novia ya está haciendo planes” y calibrar dónde ella se siente a gusto y dónde no se siente a gusto. Todo eso es importante. Lo digo porque a mí me ha pasado. Recuerdo una vez espectacular.

Estaba dando un taller. Estaba en Madrid. Todo iba fenomenal. Todos los alumnos trabajando estupendamente. Esos momentos en los que te quedas solo y dices: “tengo la opción de esperar a ver si alguno tal o hago yo algo”. Evidentemente, voy a hacer yo algo mientras, por lo menos para entretenerme y pasármela bien. Los alumnos saben que mientras yo estoy en un curso y ellos algún momento se quedan sueltos y no saben otra vez como reenganchar o me necesitan para lo que sea, pueden entrar en la interacción y boicotearme, entre comillas, porque no están ellos para mí. Yo estoy para ellos

Me puse con una chica que vi. Tenía un traje de leopardo precioso. Un vestido marfil de estilo de leopardo, de minifalda. Todo un conjunto. Estaba pletórica esa mujer y me acerqué y le dije: “eso es estilo y lo demás es cuento” y entró muy bien. Fue un comentario muy poco personalizado y sencillamente lo solté. Si engancha bien, sino puedo probar otra cosa para ver su reacción. El caso, sin entrar en muchos detalles, es que al cabo de los 10 minutos estaba gritando, estaba pidiendo a gritos, entre comillas, que la besara

Para aquel entonces, yo estaba en una relación. Tenía pareja y no quería llegar a esos límites. No lo necesitaba. Con límites, me refiero a que yo había acordado que no tenía porque besar a otra chica. Estaba con ella un poco sintiéndome mal porque la había puesto a tono. Recuerdo que también pasó Mario por allí. Me hizo una presentación homenaje muy bien, me dio más valor y se fue. Lo hizo tan guay Mario que la chica me dijo: “Ah, vale, que eres gay”. Subliminalmente diciéndome: “por eso no terminas de avanzar conmigo porque no sé a qué esperas”.

Yo me quedé así que diciendo: “claro, Mario lo hizo súper guay, me puso súper por los aires, pero muy bien, con mucho tacto y como toca, como hay que hacerlo” y aquí ella interpretó que tiene que ser soy gay. Me acuerdo de mirarla y decirle: “no, no es eso” y yo pensando: “es que no quiero hacerlo, no me apetece, lo he prometido, no pasa nada si lo hago, pero no tengo ninguna necesidad” Entonces, no lo iba a hacer. Estaba ahí un poco ya diciendo: “esto tengo que terminarlo de alguna manera”. A uno dos metros estaba la barra y había una chica también muy mona con dos chicos. De repente, viene uno de los chicos y me dice: “a mi mujer, ni tocarlo”. Yo me quedé diciendo: “¿cómo?”. O sea, habían estado detrás de nosotros el cuarto de hora que estaba yo allí y como si nada, realmente

Esta chica había estado filtreando conmigo estupendamente. Si no la besé fue porque yo no quería. Pero, en circunstancias normales, creo que no habríamos llegado a 10 minutos. Es más, yo igual hubiera estado un poco más rápido porque lo hubiera estado buscando. Ahí, llegué sin buscarlo. Casi al final tenía que que evitarlo. Además, ella estaba muy receptiva. Era todo muy extraño. Sin embargo, era el marido esa persona. Entonces, llegó la otra chica que se ve que era la amiga, se ve que eran dos matrimonios.

La otra chica le miró como diciendo: “mira que eres bárbara”. Ella se despidió con una cara y terminó diciendo: “lo siento” y se fue con las dos parejas. Se fue y se le quedó una cara de como si se hubiera acostado con toda la discoteca. Tenía una cara de “qué mala persona he sido”. Yo me quedé flipando. Me quedé un poco en shock porque dije; “tío, pero o sea”. Aparte, yo había pedido información. Le había soltado todo lo necesario. Además, la tía era muy inteligente y hablaba, metafóricamente, muy bien y yo había hecho mi trabajo perfectamente para que, si los de atrás estaban con ella, y algo le insinué, que me dijera. Entonces, tan fácil como dejar la interacción ahí porque yo no buscaba nada o bien decirle: “en cinco minutos nos vemos detrás de aquel pilar, yo me voy viendo ya, en cinco minutos con la excusa de que vayas al baño, nos vemos en una zona donde estamos fuera de la visión y estamos tranquilos y tu reputación está a salvo”

No me dio esa información y pasó lo que pasó. Personalmente, me acerqué otra vez al grupo. Fui al marido, le estreché la mano y le dije: “oye, aquí no ha pasado nada, estábamos hablando, tienes una mujer encantadora, es verdad que, si no estuviera con alguien, que me lo ha dicho, hubiera querido conocerla más, pero lejos de mi intención”. El hombre era más fachada que otra cosa. La verdad es que no era mi intención. De verdad, no era mi intención ni siquiera antes de saberlo. Entonces, a ella le di dos besos y la saludé cordialmente. Aquí, intenté un poco minimizar, cuidar su reputación y que vieran que efectivamente no había pasado nada

Básicamente, lo que quiero dejar claro con esto es que tan importante es el calibraje con ella como con el ambiente, como con el círculo, con su contexto. Su reputación es fundamental. En este caso, esta chica me sorprendió porque no sé cómo no me dio esa información con lo bien que me daba la información. Fue muy extraño. No sé si quería poner celoso a su marido. No sé. No me cuadra. En cualquier caso, lo que quiero decir es que el calibraje es importante con ella, pero saber hasta dónde ella se siente cómoda. Como dice Mario, hacerlo por ella. Yo soy partidario de hacerlo por ti también, no sólo por ella

Mario habla de esto porque hay gente que sí se pasa y se pone cachonda. O sea. si tú como hombre, como atractor, te pasas y te pones cachondo, pierdes la capacidad de controlarte y no encuentras la forma de no dejarte llevar. Yo no tengo ese problema. Tengo bastante autocontrol. Yo, al contrario, me tengo que motivar, incentivar bastante. Es cuestión de cada uno del calibrarse para con ella, para con su contexto y, en este caso, para contigo. No te pases como le ha pasado algún alumno que ha tenido que irse al cuarto de baño porque la cosa no ha podido ir más allá y dice: “me voy al baño porque esto va a explotar” y tienen que descargar porque se han pasado ellos

Yo creo que es todo importante. Por último, y fundamental, teniendo en cuenta los límites éticos. No políticamente correctos, sino éticos. O sea, qué se entiende y cuál es el contexto, a veces puede que hagamos o digamos algo que ella reaccione de manera un poco exagerada diciendo: “¿pero tú quién te has creído?” Su reacción es: “está muy bien, pero no debemos de perder la fuerza que tiene nuestra reacción entre su reacción”. Es muy importante. Si tú dices o haces algo y ella dice: “¿pero tú?” y tú reacción es: “¿qué pasa? no entiendo, ¿por qué? ¿tienes algún problema?” Pondré otro ejemplo que he utilizado bastante porque fue la primera vez que lo puse en práctica y por eso me acuerdo. Lo he puesto en práctica muchísimas veces, pero esa vez fue la primera y me gustó

Resulta que estaba una piscina con un amigo y dos conocidas. Estábamos ahí conociéndonos. Estábamos ahí tranquilamente y, en una de aquellas, la chica que a mí me interesaba está subiendo por las escaleras de la piscina para salir. Íbamos a salir todos. Nos íbamos a secar y a comer. La chica sale y yo le cojo del culo con toda la mano y le ayudó a salir de la piscina en plan “te ayudo a que te sea más fácil”. Le cogí de una de las nalgas, pero bien cogido. No le estrujé ahí a muerte, pero eso se puede interpretar como salirse de los límites de dónde podías tocar. Podría haberlo hecho en la espalda, podría haberlo hecho con el hombro. No. Le cogí con la mano en una de las nalgas y le ayudé a subir

La chica conforme se da cuenta que acaba de subir, se gira y dice: “¿pero tú qué haces?” Con un tono como diciendo: “¿pero tío?” Yo la miré con cara de no entender lo que estaba pasando, error de procesamiento. La miré así y le dije: “¿cómo? ¿qué? Esta chica se quedó así un poco como crackeada y dijo: “nada, nada, nada” como diciendo: “¿no te has dado cuenta de lo que has hecho? ¿para ti esto no es algo poco habitual? ¿te parece normal lo que has hecho? pues igual me lo he tomado a mal”. Así fue. Tal cual. Fue como de manual.

De hecho, me acuerdo que mi compañero no era especialista en todo esto y no tenía mucha idea. Yo estaba un poco mostrándole cosas y dijo: “Wao, ¿cómo lo has hecho?” Le dije: “ha sido un error de procesamiento, esto funciona así, esto es un poco como los experimentos con gaseosa, no los hagas. Los experimentos con gaseosa en casa, con cosas peligrosas en casa no, bajo la supervisión de un profesional”. Yo, en ese momento, ya me dedicaba a esto, pero había cosas que no había utilizado de la misma manera y ahí dije: “voy a probar esta a carne viva, voy a coger un metal hirviendo al rojo vivo a ver qué pasa y si con el poder de la mente no me quemo”.

En este caso, le toqué el culo durante dos o tres segundos y le apreté un poquito y le subí. La chica se giró violentamente: “¿pero tú? Y yo: “¿qué pasa?” Mientras subía tranquilamente: “¿qué pasa? ¿qué te pasó?” y ella: “nada, nada, nada”. La cosa quedó ahí y ya está. Fuimos allá las toallas, nos tumbamos, empezamos a comer y ella tenía un tatuaje. En el bikini, se veía como salía una raya de un tribal que tenía en el culo, pero que no no se veía porque lo tapaba el bikini. Entonces, le señalé y le dije: “jolín, tiene buena pinta” y, siguiendo con la metáfora de lo de antes, con lo que había pasado, la tía se apartó todo ese bikini enseñando todo el culo y pudimos ver el tatuaje. Una vez más, mi compañero me dijo: “pero tío” y yo: “madre mía, ¿esto qué es?”

Después de ese hito, en ese momento ella como que toleraba estupendamente que yo le tocara el culo. No voy a entrar más detalles, pero por eso hablo de la importancia de tu reacción ante su reacción. Ojo, como digo, esto en casa con gaseosa. Los experimentos con supervisión profesional. En muchos casos podemos hacer algo no tan bestia como tocarle el culo. Yo recuerdo también un compañero hablando con una chica que sin querer le rozó una teta con la mano, le dio un platón y la tía se lo estuvo echando en cara meses: “cállate que tú me tocaste la teta”.

Esto hace ya mucho tiempo, mucho antes de que yo saber de todo esto. Siempre se me quedó eso ahí y dije: “jolín, si ha sido un accidente, ¿por qué tanta historia?” ¿Por qué tanta historia? porque la reacción de él frente a la reacción de ella; o sea, cuando él le tocó la teta sin querer porque estaba hablando y le golpeó sutil, yo lo vi y dije: “si eso no es nada, si te hubiera hecho ahí… venga, pero no ha hecho nada”. La chica le dijo: “¡oye!” y ya que él reaccionó en plan: “ha sido sin querer, perdona”, la tía como que se creció y dijo: “tengo el poder, ahora tengo algo que recriminarle toda la vida” porque la reacción de él ante la reacción de ella fue de culpa

En este caso, al contrario, yo sí le toqué el culo a esta otra chica bien tocao. O sea, con toda intención. Pero mi actitud fue de “no entiendo”. Yo, normalmente a las tías les tocó el culo, pero sin ninguna maldad, sin ninguna intención. Igual te podría haber ayudada agarrándote de la pierna o de la espalda. No hay ningún problema. Tocar el culo no es no es sinónimo de sexual, es sinónimo de tocar, es sinónimo de ayudar y tuvo esa función. Para sexualizar se emplearán otras cosas. Pero quiero dejar muy claro lo de tu reacción ante su reacción. Siempre con la advertencia de que tengamos cuidado de los límites éticos. En este caso era un contexto de una piscina. Dentro de lo que cabe, era bastante festivo y hay otros contextos

No le metí la mano directamente en la vagina, por ejemplo, que también lo podía haber hecho porque todo estaba a la misma distancia, pero conocía los límites éticos que había en ese momento. Ese era un límite que yo sabía que me podía haber salido mal. Sin embargo, no salió mal, pero me estaba arriesgando a empezar con mal pie o tener que recuperar un atrevimiento. Pero cuando tu confianza es fuerte y congruente contigo o si no te sientes a gusto haciendo eso, igual lo haces y te sale por la culata, seguramente

Pero si tientes a gusto y eres congruente, puede que te pase lo que me pasó a mí. No lo recomiendo. No recomiendo que hagáis eso. Lo que yo recomiendo con todo esto es que no siempre nos creamos culpables por haber dicho o hecho algo. A menos que si yo a ella le he tocada el culo y ella a mí me reacciona mal, actuo como si nada y se mosquea, yo habría entendido que me he equivocado y me disculparía. Le hubiese dicho: “perdona, pensaba que no te iba a ofender, lo siento, me he equivocado” porque no soy gilipollas, no soy un estúpido.

Lo que sí que soy es una persona que quería testear aquí qué pasa, por dónde vamos. Estar chica y yo hasta qué punto veo aquí posibilidades. Efectivamente, había margen. Pero si no lo hubiera probado, lo habría descubierto más adelante cuando hubiéramos acabado estando solos.

Dicho todo esto, yo creo que ya tenemos bastantes recursos para poder potenciar nuestra tensión sexual y nuestro atractivo. Ser un atractor como toca. Ahora sí voy a responder a tu pregunta, Juan. Para minimizarlo, para que sea algo que controles y no sea algo que se te escape de las manos, se te salga de control. Es importante que hagamos un poco lo contrario de lo normal. Es decir, trabaja las distancias, se más distante con cierta gente, no cortes tanto la distancia, no mantengas el contacto visual, mira hacia otros lados o bien ten conversaciones triviales como: “¡qué temperatura más buena hace!”, el clima, este verano, “¡qué bonito el sol!”. Cosas que no están muy lejos de temas emocionales o bien sé mucho más seco a la hora de hablar

Cuando te digan algo, responde con “si”, “no”, “no sé”, “ya”, “claro”, “puede ser”. Contestaciones que un poco frenen esa energía de la conversación, acompañándolas de tu comunicación no verbal de no estar enfocado o encarado hacia esa persona. Un poco distraído, desviado, como con falta de interés. Eso es muy importante. Si mantienes toda esa tensión, toda esa mirada, toda esa cercanía y hablas poco, al contrario, vas a generar mucha más tensión porque estás generando vacíos. La otra persona va a decir: “este tío está interesado y se le ve, quiere hablar conmigo, está cerca, me mira, está atento, no para de mirarme con deseo o por interés, pero no me dice nada con lo cual tengo que rellenar yo”

Ahí estás generando tensión. De hecho, hablar mucho y tener una conversación incluso aburrida o de algo muy técnico, muy específico puede apaciguar esa tensión de estar mirando, de estar muy centrado en esa persona porque el texto es monótono y no es interesante. Está vacío de carga emocional. Lo más importante ahí es eliminar todo lo que cree emociones, que son los silencios incómodos. Un silencio incómodo es con intención. O sea, estar mirando, estando a una distancia cercana y que la persona diga: “bueno este está aquí” porque siente que te quieres comunicar con ella, pero no le dices nada. Entonces, se genera esa tensión

Libera es tensión con distancia, sin mirarla fijamente, mirando a muchos sitios. Con un contacto visual, le miras a los ojos solo lo cuando esa persona te habla y cuando tú hablas no le miras a los ojos, miras a cualquier lado. Mantienes la distancia, no le tocas. Contacto físico nulo. Baja el contacto físico totalmente. Ni siquiera accidental. Eso genera mucha distancia, se genera una barrera invisible entre tú y la otra persona. En las conversaciones, no hables mucho desde la perspectiva del yo.

Puedes hablar de ti, pero no de lo que te hace sentir, sino desde la perspectiva del yo de “a mí me parece que esto es así”. Pero en un nivel técnico. O sea, “para mí me está bicicleta es la hostia por esto y aquello”, pero no hables de lo a gusto que te sientes cuando te deslizas cuesta abajo por una montaña, el aire te sube la adrenalina porque te puedes caer, estás tenso pero estás relajado porque la brisa del aire te acaricia los pómulos, te mueve el pelo, puedes respirar aire puro y eso te llena y te hace sentir pletórico. Esa mezcla entre la tensión de poder pegarme una hostia al caerme en el suelo y matarme y a la vez estar como flotando mientras la brisa me acaricia y siento un poco de frescor del sol que me da en la espalda y me calienta.

Esas sensaciones que te da, eliminalas lo más posible y eso genera todavía más distancia entre ambos y el vínculo se minimiza. Con todo esto, ya sabemos cómo generar tensión sexual y sabemos cómo aflojarla totalmente. Espero de corazón, Juan, que aprendas a ponerte esa piel de cordero porque eso es un superpoder.

Es maravilloso, pero puede ser una maldición si se le convierte en un arma de doble filo incontrolable y acaba funcionando con personas que ni quieres ni te interesan. Con hombres es violento, con familias también. Si nos ponemos con mujeres que no te atraigan, puede ser incómodo conocer a una chica que sí que te gusta y que tiene una amiga que no te gusta y la amiga que no te gusta te acaba boicoteando a la que te gusta porque se siente atraída porque le estás mostrando a ella también atracción

Hay que saber dirigirla de manera que le digas a la amiga que no te gusta: “eres muy simpática” que significa que: “molas mucho, pero no para lo que tú piensas”. Sin embargo, a la que sí que te gusta: “tú no eres tan simpática, pero precisamente por eso me atraes más”.

Lo dicho. Si tienes alguna pregunta, no olvides visitar atraidasporti.com/atractor. Ahí, podrás dejar tu pregunta, así como tu reseña. Si esto te parece interesante, si te ha aportado, si crees que tienes algo que decir y quieres compartir tu experiencia, bienvenida es porque eso es algo que suma y que aportar a este podcast.

También, puedes hacerlo en iTunes. Puedes dejar tu reseña de 5 estrellas. Es algo que va a hacer que esto se potencie más y se escuche más y llegue a más gente porque, como suelo decir, no sé por qué extraña razón Apple tiene más fama que yo. No lo entiendo.

Ahora sí, me despido. Muchas gracias por estar ahí, por escucharlo, por compartirlo, por dejar tu reseña y por preguntar. Cuídate mucho, mucho ánimo más energía y que tomes excelentes decisiones

Atractor, el podcast de referencia en atracción. Para ti, hombre, que quieres alcanzar tu máximo potencial y ser tu mejor versión. Aquella que te hace sentirte realizado al afectar positivamente la vida de las personas que te rodean, expandiendo a cada paso tu área de influencia.

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Ray Havana

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  1. Me acuerdo cuando iva a la secundaria tenía más timidez y rechazaba a toda las mujeres y la chica más atractiva del curso del secundario vino a abrazarme y yo la aparte poniendo las manos en las tetas y la chica Cómo que se sorprendió pego como un grito y luego se dio cuenta que ni yo mismo fui consiente de haberle tocado las tetas cuando la aparte. Entonces cambio de tema hizo de cuenta que no paso diciendo me empujó xd también aparte a otras chicas haci tocando le las tetas y nunca me dijeron nada de echo yo me di cuenta de que le toque las tetas mucho tiempo más tarde. Recién me vengo a dar cuenta ajaja. Lol. Lo hacía se forma inconsciente como si fueran hombres

  2. Hola Ray tengo una pregunta siempre me has respondido espero sea el caso. Bueno, llevo unos cuantos meses saliendo con una chica ella ha demostrado mucho interés y me ha dejado escalar bien las cosas estaban muy de hecho decidi dejar de ver a otras chicas en plan de algo mas, por que ella me interesa realmente sin embargo de un tiempo para acá, la percibo distinta, es decir un poco alejada menos calida en sus mensajes, me he dado cuenta que no esta tan segura de seguir avanzando, y bueno esto se lo atribuyo a dos cosas, la primera es que me he sentido celoso ultimamente de sus interacciones con otros chicos de hecho he notado cierta falta de congruencia en sus acciones, cosa que hasta cierto punto me parece normal por que las mujeres acostumbran a decir algo y hacer otra cosa; la otra cosa que siento que he hecho mal es que me deje llevar por lo que ella hacia, es decir me mandaba mensajes mas cariñosos yo lo hice igual, me hablaba mucho por WhatsApp y bueno empece a hacer lo mismo pensando que es lo peor que puede pasar, de pronto dejo de ser asi de cariñosa, pregunte si estaba todo bien dice que si querido bien, en lo sexual las cosas van bien, pero a raiz de esto es que comencé a portarme mas inseguro. Que puedo hacer? si tengo que perder la interacción estoy dispuesto a hacerlo que me recomiendas la verdad la chava es una gran persona.

    1. Hola Ricardo,

      Ya debes saber que en este apartado —podcast— sólo respondo a preguntas grabadas de viva voz.

      Puede grabar tu pregunta en los apartados correspondientes que encontrarás en esta misma página.

      ¡Un abrazo!

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