Se ha hablado mucho de los mejores métodos para convertirte en un crack con las mujeres.
Hoy en día, quien no lo es, es por que no quiere —O porque sigue los consejos equivocados…
Pero para las primeras: las que quieren ser un completo repelente para las mujeres, van estos diez consejos.


Los diez mandamientos del camino del frusco:
1. Sé un muermo.
¿Te aburres con facilidad? ¿Nada te motiva? ¿Eres un frustrado? Básicamente la vida te parece una m…
Estás de enhorabuena, sigue así. No hay límite.
2. Repúgnate a ti mismo.
Si eres capaz de mirarte al espejo sin poner cara de asco, estás haciendo algo mal. Deberías empezar a hincharte a gusanitos, chucherías, refrescos y helados. Además de no lavarte más de una vez por semana ni cortarte el pelo o afeitarte. Por descontado se te ocurra perfumarte o hacer alguna actividad deportiva más allá del «silloning».
3. Tu espacio vital es infranqueable.
El acercamiento a otras personas, especialmente a mujeres, debe resultarte más incómodo que el de preocuparte por tu higiene o tu apariencia. Si por alguna desgracia de la vida alguna mujer osa acercarse, no trates de apartarla tocándola o explicándoselo verbalmente: huye. La única forma de conservar tu espacio vital es estando lejos de las personas que lo invaden. Especialmente las féminas.
4. Eres un paquete.
Asúmelo: no vales para nada. Si hicieran una competición de: «el peor en algo», ni siquiera quedarías entre los tres primeros, o sea, entre los tres últimos. Por mucho que lo intentes nunca vas a destacar en nada. Ni siquiera serías elegido como especimen mediocre. Nada. Asúmelo. Cuanto antes lo hagas, antes estarás más consolidado en la senda del frusco.
5. Monotemático friki.
¿Eres un experto en videojuegos? ¿Te apasionan las bicicletas? ¿Loco por los sellos? ¿Amante de insectos? ¿Programador?
Sea lo que sea eso que te encanta habla únicamente de ello. Pero no lo hagas superficialmente, habla de la manera más técnica posible. Tienes que ser muy científico. ¿Sentimientos? No, ni tienes ni sabes lo que significa ese término. Datos, datos y más datos.
6. Desempolva tu misoginia.
Admítelo: ellas son superiores. Y sí, a tu hipertrofiado ego eso le sienta peor que el gol de Iniesta a Alemania en la final del mundial de Sudáfrica en el minuto 116 de partido. Así que, lo mejor que puedes hacer es tenerles rencor tan sólo por existir.
7. Mujer extinta.
Por lo que a ti respecta ellas no existen. Se fueron con los dinosaurios. Eso significa que no puedes tener contacto alguno, ni con amigas. Tu madre y tu hermana en este punto, deberían empezar a plantearse si echarte de casa por inaguantable.
8. Hablas sólo un idioma: el tuyo.
Es evidente que ese ser superior tiene su propio lenguaje. Un lenguaje, a su vez tan superior, que no hay quien lo entienda. Ni siquiera se entienden entre ellas mismas. Por suerte, ése no es un problema para ti. Tú no estás dispuesto a aprender más idioma que el de tus raíces. Mucho menos el idioma más difícil del planeta con diferencia: Venusiano.
9. Sé incoherente.
Eso es algo que sólo alguien como tú puede permitirse: —Donde dije «digo», ahora digo «Diego».— ¡Mola! ¿Eh? Si la fuerza de la naturaleza llama a tu puerta y no puedes evitar enamorarte de una fémina, tira por tierra todos y cada uno de los puntos anteriores y ahora, haz lo imposible por aparentar todo lo que no eres. Y cuando digo haz lo imposible, me refiero a que te esfuerces como nunca antes lo has hecho. Aunque a decir verdad, dudo que te hayas esforzado en tu vida por lo que a poquito que lo hagas habrá una diametral diferencia.
10. Su opinión es lo más importante.
A tu musculado, ciclado e hipertrofiado ego no hay cosa que le importe más. Tu estado de ánimo y, yendo aún más lejos, tu salud depeden de sus palabras. Recuerda: Tu criterio es el que determine el estado de ella así que… Dale caña al mandamiento 9 y haz lo imposible para que no se levante con el pie izquierdo contigo. De lo contrario será mejor que te suicides…
Con todo mi pesar, mucho ánimo si decides emprender este duro camino de soledad, incomprensión, rencor, dolor y sufrimiento.
Un efusivo saludo de tu servidor: Ray Havana, gracias por tu visita y… que tomes «excelentes» decisiones.
Deja una respuesta